Genialmente ilustrativo fue el meme de la hora DeFi y siete años en la tierra, directo al punto. Porque estemos claros, la disrupción genera rechazo de quien se siente amenazado.

Los poderes tradicionales, a lo largo de nuestra cortísima historia, así lo confirman. Son como péndulos, intentando repetir el movimiento una y otra vez.

Este fin de semana ha sido particularmente rico en consideraciones, reflexiones y polémicas sobre las finanzas descentralizadas.

Las muy buenas ganancias de algunos y las pérdidas de otros, además de los fraudes y errores, han llamado la atención de dos particulares protagonistas.

Por un lado los reguladores globales y estatales empiezan a voltear hacia las DeFi. En su eterna labor de ‘salvadores’ de los desvalidos, preparan su arsenal burocrático.

En otra área los bandoleros y estafadores ya intuyen espectaculares terrenos para fertilizar. Es que sin lugar a dudas, un paisaje bucólico nunca llama la atención, pero esta explosión financiera sí.

Como ejemplo y ubicación, tomemos dos notas de hoy para ilustrar el tema:

La primera habla del crecimiento DeFi, los riesgos y posibilidades. Como este artículo conseguiremos muchísimos que procuran indicar buenos caminos para la inversión en este ecosistema.

En el caso de la segunda, la cosa toma un rumbo totalmente distinto. Para este autor la ‘ventana de las DeFi es cada vez más pequeña’.

Considera que pueden correr la misma suerte que las ICO, IEO, STO, etc. Y a pesar de dejar un resquicio de posibilidad, en definitiva le ve corta vida.

“Dado que es poco probable que los reguladores cambien las reglas pasadas de moda a favor del mercado emergente, DeFi podría verse agobiado por el fraude y nuevas porciones de restricciones”.

La hora DeFi y siete años

Entonces, ¿Qué hacemos?, ¿Se apagan las luces y nos vamos?

La hora DeFi y siete años en la tierra, tiene un poder de demostración increíblemente real. Y nos coloca brutalmente los pies sobre esa misma tierra.

Las DeFi, representan un espectacular laboratorio de ideas, para unas finanzas siglos mejores que las actuales. Es que no es mentira, una hora de desarrollo allí, representan años de cavilaciones aquí.

La tokenización de activos, la agricultura de rendimiento, o la minería de liquidez, o cualquiera de las innovaciones DeFi, son un futuro. Sin embargo, este futuro puede ser o no, depende de cómo logremos torcer las intenciones de algunos.

De los estafadores empeñados en dañar y romper, y de reguladores obsoletos que se empeñan en defender poderes tradicionales.

Pero también hay una cuota fundamental de responsabilidad de los actores dentro del ecosistema. No es solo sentarse y esperar, es momento de tomar en serio los temas que impulsamos.

Las regulaciones vendrán, aquí se lo hemos dicho infinidad de veces, de algoritmos solamente no podemos vivir. Y toca empezar a empujar a las cripto por distintas y múltiples vías.

Debemos convertir la hora DeFi y siete años en la tierra, en la misma categoría de espacio y tiempo.

Finanzas descentralizadas, una parte importante de un futuro con más equilibrio y transparencia financiera. ¿Qué dicen ustedes?

Imagen de JanetRDominguez en Pixabay 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here