Parece obvia una afirmación tan explícita. Pero la gente no termina de asumirlo. Tan obvio es el cambio, como la inercia. Esa capacidad, en algunos más que en otros, de resistirse a los cambios. Pero, señores, hay que aceptarlo ya y hagamos los ajustes que nos exige tal causa: ¡El mundo ha Cambiado!

Y el mundo de las finanzas experimenta sus efectos de primera mano. Las CBDC es una realidad, como las tarjetas de crédito, como las de débito, como el efectivo.

Las CBDC, son una forma de dinero digital establecido por autoridades reconocidas (gobiernos, bancos centrales) y con curso legal. Esto los diferencia de las criptomonedas que no están sujetas a dicho control oficial.

Y esto, puede llegar a ser un elemento que nos ayude a evolucionar. O una herramienta que nos puede producir dolores de cabeza sino empezamos a entenderla.

Dentro de las ventajas de las CBDC encontramos la rapidez y la facilidad en que se harían las transacciones monetarias. Bien sea, entre instituciones, individuos o entre el gobierno y los individuos.

Sin embargo, los retos que plantean las CBDC son múltiples y las implicaciones para el sistema financiero, la banca comercial, los individuos y la sociedad en general son importantes.

No obstante, cuando hablamos de desventajas, hay que preguntar ¿Para quién? Pues, si los consumidores pueden tener sus propias cuentas digitales del banco central, por ejemplo, sería necesario redefinir el papel de la banca comercial.

¡Si, el mundo ha cambiado!

Las CBDC ya empezaron a dar pequeños pasos. Conocemos la experiencia China, Bahamas y España que este años iniciaron algunos ejercicios al respecto. No obstante es necesario una prueba a gran escala. Que si bien no ha ocurrido. El mundo se prepara para ello.

Un problema relacionado es, cómo asegurar la inter operabilidad con los procesos e infraestructuras existentes: aquí necesitamos una verificación de la realidad.

En este respecto ya hemos visto como el sistema de las finanzas tradicionales, han venido desarrollando ISO 20022, que promete resolver este dilema.

Es probable, que la mayor preocupación tenga que ver con el impacto impredecible. Tiene que ver con aquello que no se puede controlar. Pues consideremos que un país económicamente fuerte e influyente en su región implemente las CBDC ¿cómo afectaría esta medida a la economía de otros países que no están preparados para una innovación parecida?.

La dificultad para predecir los efectos del funcionamiento de CBDC en paralelo con estos sistemas monetarios convencionales es probablemente la razón más importante por la que ha no ha habido una introducción generalizada de un CBDC en el pasado reciente.

Sin embargo, hemos visto cómo estos miedos han quedado relegados ante un miedo mayor y es el de la pandemia. Ya el mundo se prepara para incorporar una nueva tecnología que aumentará la incertidumbre en nuestro diario vivir. Busquemos la manera de aceptar esta nueva realidad. ¡El mundo ha Cambiado!

Imagen de Garik Barseghyan en Pixabay 

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