Si eres de los que están convencidos, que vistas las circunstancias, mejor es quedarse “viendo desde afuera”, esta nota no es para ti. Si por el contrario estás ganado de que es fundamental tomar acciones para defender tu patrimonio, sigue leyendo. Ni toros ni osos, porque “el aleteo del cisne negro” es extenso y profundo.

Hace poco leía un twitter de una cuenta que habla sobre mercados y acciones, su recomendación me dejo perplejo.

¡Mirar los toros desde la barrera!

¿En serio una supuesta cuenta de notas sobre mercados coloca esto? En Venezuela y en cualquier país con una inflación que carcome diariamente nuestro patrimonio, esto simplemente es una locura.

Es decir, en vista de la situación de pandemia, metamos todos, la cabeza dentro de la tierra y esperemos que pase. A quien le parezca razonable tamaña recomendación no le auguro buenas cuentas al final de todo esto.

Porque esto irremediablemente va a pasar.

Ahora eso no significa que no debemos ni podemos hacer nada. Al contrario, con mucha más razón debemos actuar de manera consciente y responsablemente.

Los niveles de riesgos y de compromiso, claramente si dependen de sus expectativas y de su propias características. Son ustedes los que deben decidir en base a sus posibilidades y recursos sobre los grados de exposición que están dispuestos a asumir.

>> El efecto del Coronavirus abrió los espacios mundiales y activó los planes “B” de muchos. Básicamente el pánico se apodero de todos los mercados, desde el más tradicional hasta el disruptivo cripto. Una tormenta perfecta global que seguro romperá a los más desprotegidos y a las partes más débiles de este mundo total<<

El dinero no se desaparece, no se queda en casa, simplemente cambia de manos o se va hacia otros mercados. Ni toros ni osos, pisemos tierra.

Ni toros y sin osos

Aquí no hay espacio para más pánico ni histeria que paralice tomar decisiones adecuadas. Es lógico que los mercados tradicionales de todo el mundo sufran consecuencias profundas. Y por supuesto que amplios sectores económicos quedarán en durísimas condiciones.

Pero otros saldrán fortalecidos de la situación actual.

China confino prácticamente a todo el país, solo la provincia de Hubei (centro), donde comenzó la epidemia por coronavirus a fines del año pasado, aisló a unos 56 millones de habitantes, lo que interrumpió el transporte de mercancías y trastocó las cadenas de suministro.

Sus primeros números publicados hoy hablan de una caída en la producción industrial de un 13,5% interanual. Igualmente las ventas minoristas, que reflejan el consumo, bajaron un 20,5% en comparación con los primeros dos meses de 2019, según la Oficina Nacional de Estadísticas (BNS).

Ahora mientras el resto del mundo empieza con cuarentenas y a cerrar fronteras, en el epicentro de esta pandemia, en la provincia de Hubei y en su capital, Wuhan, alrededor del 95% de las grandes compañías ya han retomado su actividad. Igualmente más del 60% de las pequeñas y medianas empresas ya están operativas.

Así que sin lugar a dudas China y en general sus industrias y empresas, se colocan en una posición ventajosa frente al resto. No será fácil el reinicio, pero evidentemente ya arrancaron.

Aquí es bueno retomar el poderoso impacto que tiene China dentro de la minería bitcoin. Adicionalmente a su brutal peso en la fabricación de equipos de minería. Ni toros ni osos.

Nuestra primera conclusión es mucho más que obvia. Las acciones y mercados tradicionales de las empresas chinas son buenas alternativas para invertir. Y si nos referimos al bitcoin, no solo está garantizada la “producción” sino que luego del Halving podremos esperar un enorme toro llevándose a muchos por delante.

Olfato, osos y pandemia

Reino Unido arrancó su accionar frente al coronavirus a contra corriente del resto del mundo. Al contrario del resto de Europa y del mundo, decidieron no cerrar ni aislar, ni tampoco clausurar. Dijimos que estas medidas iban a depender de como avanzaran los números de infectados y de muertes.

Luego de que la PHE (Salud Pública de Inglaterra) advirtiera que la epidemia en Reino Unido podría durar hasta la primavera de 2021 e incluso alcanzar la cifra del 15% de la población hospitalizada, casi 8 millones de personas, las cosas parecen cambiar.

Esta tarde se prevé una junta de emergencia donde el ejecutivo podría tomar la decisión de aislar a los ciudadanos mayores de 70 años en casa y evitar las reuniones masivas.

No sabemos al final que ruta tomaran en definitiva las autoridades de Reino Unido, lo que si podemos decirle es que dependiendo de sus resultados, es posible que al final no se den cierres masivos de industrias y empresas.

¿Tendrá un impacto menor en comparación con los demás? Veremos.

Finalmente y para completar esta ronda, los Estados Unidos y Rusia. Lo primero que hay que resaltar es que pánico e histeria no son exclusivos de ningún grupo social, étnico o religioso. Tampoco depende de desarrollados, emergente o no desarrollado. Cuando el miedo se apodera de las masas, las consecuencias son impredecibles.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades emitió una drástica recomendación: “Debido a que los eventos de gran magnitud pueden propiciar la propagación del virus, las concentraciones de 50 personas o más deberían ser cancelados o pospuestos en todo el país durante las siguientes ocho semanas”.

Adicionalmente gobernadores y alcaldes Norteamericanos ordenaron el cierre de restaurantes, bares y escuelas. Se acercan los Estados Unidos a las mismas medidas tomadas por los demás países.

Quedan pocos

Rusia por su parte sigue dando señales públicas de estar más preocupada por extender el mandato a Putin que por el coronavirus. Claro eso si nos atenemos y confiamos en las cifras ofrecidas por los rusos.

Dicen que solo hay 93 infectados de coronavirus y ninguna muerte hasta la fecha. Por las calles sigue transitando gente, los transportes se llenan en horas puntas, aunque no tanto como antes, y las tiendas, centros comerciales, restaurantes, cafeterías y hoteles siguen abiertos. Aunque esperan que en cualquier momento el gobierno decrete el confinamiento obligatorio, la situación oficial es de relativa normalidad, a pesar del aislamiento internacional.

Ni toros ni osos, crecen las redes en esta crisis.

Revisado el contexto donde nos seguimos moviendo es claro observar que ningún país ni sector quedará incólume. Aerolíneas, turismo en todas sus ramas y hotelería tendrán un impacto devastador. El sector petrolero sumergido en una menor demanda y una guerra de precios, pondrá en aprietos a más de un país y empresa.

Como se trata de una crisis global por un virus, las acciones de las farmacéuticas y empresas biotecnológicas que están haciendo ensayos clínicos para desarrollar una vacuna, se han disparado. Del mismo modo las empresas que se dedican a la fabricación de vacunas, productos desinfectantes y mascarillas.

Fruto del aislamiento obligatorio o voluntario las empresas dedicadas al entretenimiento, las teleconferencias o educación online, han visto como se fortalecen sus acciones.

Ni toros ni osos. Ni la Plata ni el Oro son refugios seguros para los inversionistas. Y el bitcoin lucha por no seguir bajando.

Ese es el contexto más o menos general. Refugiarse en una moneda siempre estará ligado a cómo sale el emisor de esta crisis. Bitcoin y la evolución de China, pueden dar junto al Halving, las razones que busca.

Usted decide.

Créditos

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

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