Las remesas internacionales crecen cada vez más, los reportes emitidos por organismos como el banco mundial ofrecen cifras contundentes de su crecimiento. Y Ripple profundiza su fuerza en pagos globales, parece tener bien claro sus objetivos.

En el último Informe sobre migración y desarrollo del Banco Mundial,  quedo registrado que los flujos de remesas anuales oficialmente a países de ingresos bajos y medianos alcanzaron $ 529 mil millones en 2018, un aumento del 9.6 por ciento sobre el récord anterior de $ 483 mil millones en 2017.  En total las remesas globales, que incluyen flujos a países de altos ingresos, alcanzaron $ 689 mil millones en 2018, frente a $ 633 mil millones en 2017.

Reciente estimaciones realizados por dicho organismo y otros a nivel global, prevén que las cifras finales del año pasado rondan los $ 600 mil millones. Para de esa manera convertirse en la mayor fuente de financiamiento externo, en el caso de los países de ingresos bajos y medianos.

Los principales receptores de remesas fueron India con $ 79 mil millones, seguida de China ($ 67 mil millones), México ($ 36 mil millones), Filipinas ($ 34 mil millones) y Egipto ($ 29 mil millones). Las remesas a la región de Asia oriental y el Pacífico crecieron casi un 7 por ciento, a Europa y Asia Central crecieron un 11 por ciento y remesas hacia América Latina y el Caribe crecieron un 10 por ciento.

Lo interesante de este movimiento de dinero transfronterizo, es que se ha convertido en más que un flujo monetario. Su incidencia, por los altos volúmenes que alcanzan, sitúa a las remesas como una fuente compleja y definitoria de economías débiles o destruidas.

De hecho a pesar de no existir cifras oficiales, se estima que unos $ 4 mil millones entraron a Venezuela.

Ripple profundiza

Ripple, por medio de diversos acuerdos con bancos, tiene clientes en más de 45 países y seis continentes, con capacidades de pago en más de 70 países. Y ha visto multiplicarse por 10 las transacciones año tras año, mientras que la red global de pagos de la empresa, RippleNet, creció a más de 300 clientes en todo el mundo.

No conforme con eso, también se ha movido con fuerza dentro de las pasarelas de pago. Su socio, TransferGo, ha iniciado una cooperación con CurrencyCloud para aumentar aún más el alcance de su propia red. Con esta asociación pueden entrar en 14 nuevos mercados y llegar hasta 69 nuevos países con servicios de pago.

Si a lo anterior le sumamos Money Gram o los acuerdos con Bitkub un intercambio de cifrado tailandés, y otras más de menor cuantía, pero importantes en cuanto a alcance y expansión, la ecuación parece ser total.

La idea parece definitivamente no dejar nada al azar y utilizar una especie de operación tenazas. Con la Blockchain como base fundamental, Ripple profundiza su fuerza en pagos globales.

Por un lado funcionas dentro de la banca tradicional y por el otro, extiendes tus operaciones hacia sectores no ubicados en las finanzas normales. Funcionar en estos procesadores de pago, tienes la posibilidad de funcionar prácticamente todos los días.

Precisamente dentro de los diferentes informes emitidos por organismos como el banco mundial, los altos costos y la lentitud de liquidación efectiva, marcan pauta.

Tarifas que van desde 10% hasta comisiones que pueden superar el 20%, por cargos ocultos o liquidaciones a menores valores del mercado, recargan los pagos por remesas. Además, en el caso de la banca tradicional, estas transacciones están limitadas a ser efectivas dentro de los días hábiles bancarios, pudiéndose dar casos de varios días antes de hacerla efectiva.

Fuerza en pagos globales

Ripple profundiza su fuerza en pagos globales, procurando generar una combinación efectiva de seguridad, bajos costos, rapidez y confianza. Es sin lugar a dudas un mercado de enormes implicaciones financieras y económicas.

En la medida que los pagos transfronterizos, mediante la cadena de bloques, lleguen con mayor rapidez, a un costo que no afecte ostensiblemente el monto original, el impacto será enorme para quien lo recibe.

Es países de alta inflación, inestabilidad política o economías en crisis, esto puede ser particularmente positivo. Por eso vemos como muchas instituciones tradicionales y añejas plataformas empiezan a cambiar su forma de enfrentar estos movimientos. Hace poco, Visa adquirió Plaid, una plataforma de servicios financieros con sede en San Francisco, California. Según Visa, esto es un intento de mejorar sus servicios y ampliar su alcance.

Es que no hablamos de cosas menores, los montos de pagos globales va a continuar su ritmo ascendente. La blockchain está modificando radicalmente este sistema y quien no se adapte, quedara por fuera.

Ripple no es el único que ha tomado cartas en este asunto, sin embargo, parece tener más claro que otros los caminos y las acciones que hay que tomar.

La competencia será cada vez más fuerte y esperemos, que realmente, seamos las mayorías quienes salgamos beneficiados. Las finanzas desafiantes se expanden rápidamente a nivel global.

Imagen de Miloslav Hamřík en Pixabay

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