Cuando empezaba la banca tradicional a entrar en la transformación digital, conocieron a la blockchain. En líneas generales, este sector de la economía no estaba preparado para dos saltos a la vez. Ahora vemos como muchos se preguntan si van hacia la evolución digital o banca blockchain.

No es solo una decisión sobre un término u otro, las acciones que se tomen definirán su permanencia como actor prominente o no. Con unas estructuras, que por sus propias características, no tienen capacidad de respuesta rápida, el reto es gigantesco.

Un desprecio inicial hacia la cadena de bloques y a los actores digitales incómodos como las fintech y la banca abierta, colocó a los bancos en una posición de desventaja inicial. Si bien las grandes corporaciones financieras han tomado en serio la evolución del internet del valor, muchos otros medianos y pequeños actores no.

Uno de los mayores errores que continúan cometiendo dentro de la banca tradicional, es no entender que no estamos frente a una simple suma de procesos, costos o canales. Por el contrario asistimos a una profunda transformación con hondas y extensas consecuencias para todos los actores financieros globales o regionales.

Quienes juren que solo asistimos a una evolución digital y nada más, se quedarán sin lugar a dudas en el olvido de la historia. No se trata de tener más servicios on line, tampoco de comprar fintech o aplicaciones, mucho menos de creer que con menos sucursales físicas eres más digital, la cosa es un poco más compleja.

De acuerdo al FMI se espera que fruto de todas estas transformaciones y cambios tecnológicos, desaparezcan unos 75 millones de puestos de trabajo en el mundo. La contraparte de esta expectativa, es que ¿nacerán?, más de 130 millones de nuevos puestos.

El cambio es intensamente cultural.

Evolución digital y la banca

El tema no solamente es utilizar algoritmos para recoger datos y poder ofrecer créditos a aquellos que no son clientes tradicionales. Tampoco es que simplemente uses aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial para interactuar con los usuarios.

Reducir lo que se está diseñando únicamente a ahorrar tiempo y dinero, para tener menores costos, mayor eficiencia y control, es gigantescamente miope.

La actual revolución tecnológica y cultural no es una moda y ya. Con un 20% de la economía mundial digitalizada y creciendo a pasos impresionantes, la evolución digital o banca blockchain, representa si vives o entras en una especie de coma financiero.

Asoma en estos días la presidenta del Banco Santander como ‘le cabreaba’, lo que ella llama la banca de sombra, que puede ofrecer servicios financieros así por así. También se quejaba de la lentitud de Europa y si no se apuran los chinos desarrollaran lo que quieran “se vienen a Europa, se registran en Luxemburgo, no tienen regulación, no tienen supervisión, pagan menos impuestos y van a hacer una aplicación que vas a usar en vez de la del Santander, porque la mía toma más tiempo”. Concluía Ana Botín que “en la Revolución Industrial, Europa fue ganadora, en la Digital China y Estados Unidos”.

Por eso se requerirá mucho más que ofertas innovadoras y tecnológicamente y de ciberseguridad muy robustas para lo que se viene.

En el ADN de la banca tradicional no entran los no bancarizados. De acuerdo a los datos del Banco Mundial, 3,900 millones de personas alrededor del mundo (68% de los adultos a nivel global) están fuera de la economía formal. En Latinoamérica y el Caribe 205 millones de personas (43% de la población adulta), también están excluidos. De este total, 54 millones no pueden unirse a la economía formal porque carecen de identidad financiera.

Banca blockchain

La evolución natural de las fintech y de la banca abierta, es hacia la banca blockchain. Conceptualmente están en la ruta de asimilar los cambios tecnológicos con un cambio cultural.

Insistimos en lo del tema cultural porque las generaciones que se están levantando en el mundo de hoy, tiene expectativas, deseos y aspiraciones muy diferentes financieramente hablando, a quienes actualmente son el mercado.

Por otra parte, los proyectos criptos tiene el reto de entender lo que realmente pasa y actuar en consecuencia. No se puede seguir hablando de descentralización y en la práctica representar lo peor de la banca tradicional.

Quienes dentro de la comunidad criptográfica están entendiendo las señales, asumiendo el reto de manera integral e impulsando la libertad financiera, la transparencia y la gobernanza como metas, consolidan sus posibilidades futuras.

La Criptoeconomía en ciernes, le falta mucho por avanzar, pero no en términos de tiempo como muchos piensan. Las cosas pasarán más rápidamente de lo que algunos desean y las regulaciones a nivel global tendrán que adaptarse a los requerimientos de una sociedad para nada silenciosa.

Evolución digital o banca Blockchain, serán caminos intensos en esta año 2020. La capacidad de comprensión y la visión adecuada de las posibilidades serán las que marquen el éxito o fracaso de muchos proyectos o empresas.

La espectacularidad de los retos solo puedo compararla con las inmensa posibilidades por desarrollar y consolidar en las finanzas globales.

Una banca blockchain que logre construir un ADN adaptado a los no bancarizados y a los mayoritariamente no poderosos usuarios del sistema actual, tiene la fuerza para romper los esquemas.

Abróchese su ciber cinturón de seguridad y prepárese para ver una intensa lucha por las finanzas globales. Ahora es que veremos cosas por demás únicas en este mundo en construcción.

Imagen de Pete Linforth en Pixabay

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here