Esta disrupción que vivimos a nivel global, para nada es homogénea y única. No existe una regla uniforme, ni entre gobiernos, ni entre las personas y grupos privados. Avanzan la blockchain y cripto a ritmos diferentes, y a distintos niveles de asimilación.

Estos últimos días hemos visto como desde China, los Estados Unidos, hasta regiones de Latinoamérica se dan pronunciamientos oficiales. Bancos centrales y comerciales expresando planes y proyectos digitales, asoman evidentes ópticas particulares y no obligatoriamente similares.

Vamos a revisar cómo se están dando estos movimientos, y las expectativas que se generan. Lo haremos atendiendo a hechos concretos, no a especificaciones geográficas o de idiomas.

¿China y Rusia, el lado oscuro?

Todavía quedan algunos apasionados que juran que cripto y política van por caminos diferentes. Parece mentira, en plena evolución digital, cuando avanzamos desde el internet de la información al internet de valor. Nada, para bien o para mal, de las acciones humanas están fuera del ámbito político. Vivimos en sociedades, ahora globales y muchas profundamente interconectadas.

El lado oscuro, evidentemente lo lideran países como China, Rusia o Irán. Son regímenes cerrados, donde la prioridad social es el control. No escatiman esfuerzos en mantener  mecanismo que les garanticen manejar todo. El banco central chino, tenía unos seis años trabajando para desplegar su propia moneda digital, que se llamará DCEP (Pago electrónico en moneda digital).

Aquí nada se deja al azar y si se trata de algo que pueda afectar el equilibrio del poder central, mucho menos. Huang Qifan, vicepresidente del Centro de Intercambios Económicos Internacionales de China, hizo varias declaraciones importantes estos últimos días. Por un lado, se refirió a SWIFT como “un sistema de pago obsoleto, ineficiente y costoso”, y que China necesita buscar alternativas.

Ratifico su derecho de distribución monetaria, y detallo que una moneda digital emitida por un banco central debe estar “vinculada al PIB nacional, los ingresos fiscales y el crédito soberano, entre otros”.

Al mismo tiempo los miembros del bloque comercial BRICS, India, Rusia y China decidieron el lunes conectar sus sistemas de mensajería financiera para evitar el sistema SWIFT. Con Irán sumado al acuerdo, esperan conectar a más del 40% de la población mundial.

Ahora, todos estos movimientos, se dan en un abanico de soluciones totalmente centralizadas, y controladas por las respectivas autoridades financieras. Toman la base de la blockchain y las criptomonedas, para desarrollar instrumentos que les permitan tener el control.

Aspiran además, a avanzar a un mundo sin dólares.

Norteamérica y Europa, juntos pero no revueltos

Para nada decimos que aquí están los del lado bueno. Aparte de los matices evidentes, Europa y Norteamérica comparten factores comunes y similares. Son sistemas democráticos con instituciones y fortaleza ciudadana que impide, hasta cierto punto, que el control del Estado sea total.

Aquí el desarrollo de la blockchain y de las criptomonedas, produce debates, alternativas y propuestas desde diferentes sectores. El blanco y negro del control autoritario no tiene el control.

Los Estados Unidos como gobierno, lógicamente aspira a mantener la hegemonía del dólar. Las economías europeas por otro lado, procuran conservar su parte del control del sistema financiero. Empezamos, sin embargo, a ver como se asoman otras opciones.

El presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, Patrick Harker, considera que tarde o temprano los Estado Unidos, desarrollará su propia criptomoneda. Lo considera como inevitable en un futuro próximo, y prevé que los bancos centrales de todo el mundo, comenzaran a emitir activos, que también denominan monedas digitales.

Por otro lado Mark Zuckerberg, en un intento por vender su proyecto, manifestó en el congreso estadounidense que “Libra estará respaldada mayoritariamente por dólares y creo que extenderá el liderazgo financiero de Estados Unidos así como nuestros valores democráticos y supervisión en todo el mundo”. Remato advirtiendo: “Mientras debatimos estos temas, el resto del mundo no está a la espera. China se está moviendo con rapidez para lanzar ideas similares en los próximos meses”.

Así las preocupaciones del G20, con sus recelos acerca de las monedas digitales y las criptomonedas, en sus países avanzan las legislaciones para regularlas. No parecen tener las mismas intenciones de control total de otros, pero evidentemente tampoco cederán, las finanzas a particulares o corporaciones privadas.

África y Latinoamérica luchando por sobrevivir

Diferente a todo lo anterior, en estas dos regiones, han sido las personas quienes ven en las criptomonedas, lideras por bitcoin, su tabla de salvación. Plagados de gobiernos populistas o liberales, que no han podido resolver los más urgentes problemas financieros, las cripto han surgido como panacea.

Con características distintas, no dejan de tener situaciones comunes. Gobiernos y regímenes, que han desinstitucionalizado al Estado, y lo han convertido en meros apéndices de sus intereses.

Es notable el avance de ciertos sectores de estas poblaciones, con respecto al bitcoin, y recientemente a las llamadas Stablecoin. Definitivamente la marcha de la blockchain y cripto a ritmos diferentes, se profundiza en estos países.

La capacidad de convertirse en una reserva de valor, frente a la moneda nacional, la opción especial para poder mover tus activos a donde quieras, no lo logras ni con el dólar. Además, la privacidad que te dan las criptomonedas, han logrado que se vaya extendiendo su uso.

Los cripto avanzados

Finalmente un grupo de países apuntan hacia la construcción de su propio destino. Japón, Corea del Sur, Malta, Suecia, Suiza, Australia entre otros, dan señales de asumir la blockchain y las criptomonedas a otros niveles.

Sus avances en regulaciones que incentivan la evolución de la industria, es más que evidente. Como siempre surgen piedras en el camino trazado, pero lo sustancial se expande cada día más.

En estas naciones, la blockchain y cripto a ritmo diferentes, se da hacia adelante. Una combinación de iniciativas gubernamentales, y fuerza ciudadana, impulsan la mayor adopción global de las criptomonedas. Se han convertido en las puntas de lanza, de la mayoría de los proyectos cripto para lograr avanzar.

Un mapa global general, que nos indica que para nada hay homogeneidad. Que el interés por mantener el control de las finanzas, tiene extremos y matices profundos. Donde la verdadera lucha, es por no perder poder y mucho influencias.

Veremos como blockchain y cripto a ritmos diferentes, se agudizada a medida que avancen las crisis recurrentes de las finanzas a nivel global. Todo un proceso, que seguiremos viendo, y tratando de alguna manera, de tener influencia en su evolución.

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